Los sueños son impresiones mentales, por lo general, involuntarias, de imágenes o sensaciones, que se tienen mientras se duerme.
Los estudios científicos sugieren que la capacidad de soñar es una sofisticación del sistema nervioso, capacidad casi exclusiva de los mamíferos. Los sueños son algo así como un descanso mejorado, o aprovechado con motivos que se piensa tienen relación con la simulación de situaciones para potenciar la adaptación y para consolidar la memoria y otras funciones cerebrales.
Cuando se duerme, se pasa por dos grandes estadios. Primero ocurre la fase NREM o Sueño Sin Movimientos Oculares Rápidos. Fase con la cual, comenzamos a dormir y a descansar. De manera posterior, se pasa a la fase REM o Sueño con Movimientos Oculares Rápidos. Es en esta fase, donde se producen los sueños. Se cree asimismo, que los sueños o la fase en donde se producen los sueños, sirve para regenerar tejido cerebral, desgastado por el uso diario.
Pero con respecto a la historia de los sueños, estos han base, para distintas especulaciones. Desde hace épocas remotas, los sueños han sido sujetos de admiración y fascinación, para diversas culturas. Estas culturas, en su mayoría, veían en los sueños, canales de comunicación con los dioses. Los cuales por medio de los sueños, enviaban mensajes, sobre lo que se debía realizar, frente a un tema específico o como premonición sobre un futuro cercano. Esto ocurrió con la cultura babilónica y hebrea. De igual manera, los griegos, concebían a los sueños, como herramientas para presagiar el futuro.
Para otras culturas orientales, como la de la India y otras, los sueños siempre han sido mirados, como herramientas para perfeccionar el alma. Asimismo, en los sueños, para estas culturas, se deslizan llaves las cuales nos guiarán frente a posibles enfermedades, a manejar el entorno y superar traumas. Los monjes tibetanos y otras culturas chamanicas hicieron uso extensivo de la capacidad humana de penetrar en forma conciente el mundo onírico, para realizar viajes interiores o chamánicos, realizando así toda clase de ejercicios espirituales.
Pero con el pasar de los siglos, la interpretación de los sueños, que para muchos son llaves para conocernos mejor, tomó un giro más científico. Esto se debió, al estudio de los sueños, por parte de la psicología en el siglo XX. Dentro de este campo, Sigmund Freud, jugó un papel preponderante, con respecto al estudio de los sueños y la finalidad que estos tenían.
Para el psicoanalista, los sueños eran los vasos conductores, para que las emociones y recuerdos encerrados en el subconsciente, pudieran pasar hacia el consciente. O sea, que al recordar los sueños, podemos analizar recuerdos o emociones las cuales habían sido olvidados o negados por el consciente.
Asimismo, para Freud, los sueños eran una vía, para poder llevar a cabo, aquellos deseos que permanecían reprimidos en las personas. Principalmente, los de tipo sexual.
Incluso fue más allá. Para él, las pesadillas eran fruto, de la ansiedad que producía el llevar a cabo aquellos deseos sexuales. Por ende, ese era el camino, de cómo los sueños se transformaban en pesadillas.
Por ende, para el psicoanalista, los sueños son una forma, de poder realizar aquellos deseos reprimidos. Asimismo, los sueños de las personas, son y pueden ser interpretables. Ya que en el sueño, se da de manera disfrazada, la realidad del deseo. Es así, como es que se debe de interpretar el sueño. Ya que la persona de manera consciente, censura el deseo y por ende, este se nos presenta de manera distorsionada en nuestros sueños.
También se usa hoy en día, darles a los sueños una interpretación un poco más esotérica o relacionada con la astrológica. Ya que cada elemento que aparece en los sueños, algunos piensan, pueden ser interpretado, como algo que está ocurriendo u ocurrirá. Es así, como de nuevo se vuelve a la idea, que los sueños son premoniciones, escondidas en los significados de los mismos. Es así, como el soñar con algún elemento de la naturaleza, puede llevar a distintas interpretaciones. Lo mismo con animales, comida, matrimonio, colores, el estar volando, etc.
En todo caso, dicen los expertos, la mejor persona para interpretar los sueños es el propio soñador, ya que los símbolos presentes en los sueños, aunque con un transfondo arquetípico o universal, son profundamente personales. El preguntarse lo que significan las ocurrencias nocturnas en base a nuestras emociones y pensamientos frente a las mismas puede develarnos el verdadero significado de los estos sueños para nosotros mismos.
¿CÓMO SE CLASIFICAN LOS SUEÑOS?
Al igual que ocurre con las definiciones acerca de qué es un sueño, las clasificaciones basadas en los contenidos de un sueño son muy variadas. Éstas me parecen las más esclarecedoras:
Sueño ordinario u etérico: Es el tipo de sueño cotidiano cargado con las cuestiones emocionales de la vida interior y exterior.
Sueño de sabiduría o itérico: Es el tipo de sueño en el que el contenido, la simbología o las sensaciones nos revelan que hemos adquirido conocimiento de fuentes elevadas y que potencialmente tenemos oportunidad de aplicar este conocimiento en nuestra vida diurna.
Sueños psíquicos: Despliegan el desarrollo de nuestras capacidades intuitivas implicando percepciones espontáneas en el tiempo y en el espacio que no pueden basarse en nuestro conocimiento exterior. Por ejemplo telepatía (conocimiento de hechos paralelos) o clarividencia (conocimiento de hechos que tienen lugar en el futuro).
Sueños recurrentes: Los que aparecen varias veces tal cual o con ligeras variaciones. Han de ser considerados como sueños de importancia que reflejan pautas fundamentales en la psique del soñador, pautas que, de alguna manera, están “bloqueadas” y no pueden fluir o cambiar.
Sueño predictivo: Es el que representa acontecimientos literales acerca del futuro.
Sueño de prospectiva: Es aquel orientado al futuro, pero que sólo representa potencialidades o alternativas de acción.
Sueño de confirmación: Es el que refleja significativamente un nuevo paso que hemos dado en nuestra vida y sentimos el aval de nuestra sabiduría interior.
Sueños lúcidos: Describen el estado de sueño en el que experimentamos fuerza de voluntad y libre albedrío. El soñador comprende que está soñando, como si observara un sueño dentro de otro sueño.
Sueño grandioso: Aquel que evoca un sentimiento especialmente poderoso y que contenga un simbolismo universal y trascendente. Nos produce respeto por su significado y nos proporcionan una dirección curativa en la vida. Suelen tener una cualidad sincrónica con aspectos del exterior.
Sueño de la sombra: Es protagonizado por la sombra, o aspecto reprimido, en el que hacemos algo extraño o algo que no nos atreveríamos a hacer en la vida exterior. Nos sorprende por nuestra instintividad, violencia o cualquier otra cuestión oculta.
Pesadillas: Sueños de ansiedad extrema en los que aquello a lo que uno no se enfrenta concientemente surge con plena fuerza inconsciente creando miedo o una sensación de peligro de aniquilación o un miedo indeterminado.
¿CÓMO RECORDAR MEJOR LOS SUEÑOS?
Es un hecho científicamente comprobado que todos soñamos, la cuestión no es pues si sueñas o no sueñas, sino cómo recordar o cómo mejorar el recuerdo de tus sueños.
A través de mi experiencia y la de mis alumnos hemos podido constatar que la intención y el hábito de recordarlos hace que cada vez los sueños acudan a nuestra memoria más fácilmente y con mayores detalles. Las primeras ocasiones pueden ser sólo imágenes vagas, más adelante podrán ser escenas inconexas, luego escenas conectadas y eventualmente secuencias completas con lujo de detalles.
También es un hecho comprobado por nuestra experiencia personal que algunos lugares y situaciones son más propicios que otros para soñar vívidamente y recordar los sueños. Por ejemplo, las montañas de Machu-Pichu en Perú o Dahma-Neru en Santa María de Palau Tordera en Cataluña.
Tal como sucede con la agricultura, en los sueños hay temporadas buenas y temporadas bajas. A veces hay periodos particularmente pródigos en los que podemos llenar nuestros graneros para trabajar con ellos durante las épocas de "sequía onírica".
Aquí hay algunas recomendaciones útiles para mejorar tus recuerdos:
- Si te parece necesario, antes de dormirte, expresa tu intención de escribir tus sueños a la mañana siguiente. Puedes escribir tu intención en una pizarra imaginaria.
- Mantén junto a tu cama tu diario de sueños, un bolígrafo y una lámpara.
- Escribe todo lo que se te venga a la cabeza en cuanto despiertes, sea un sueño o no, ya que el hábito y la constancia harán que eventualmente los recuerdes.
- Trata de mantener un horario regular de sueño. O sea: dormirte y despertarte más o menos a la misma hora diariamente.
- No te despiertes con música o un despertador si eso altera tu conciencia.
- Comprométete contigo mismo a escribir todos los fragmentos del sueño y no sólo los sueños más vívidos.
- Al escribir los sueños, aumenta tu conciencia de los detalles.
- Procura escribir rápidamente, sin tratar de organizar primero o recordar todo el sueño.
- Acuérdate de escribir los sentimientos y actitudes de los sueños.
- No salgas de la cama ni pienses en actividades exteriores antes de escribir en tu diario de sueños.
- ¡Escribe todos tus sueños, incluyendo los peores! No somos seres buenos. Somos seres totales. El trabajo con sueños lo revela todo. Lo que más evitamos es aquello a lo que más necesitamos enfrentarnos.
- Mantén la armonía con tu compañero de cama, si lo tienes. Todo resulta más compatible si los dos llevan su propio diario de sueños. Y ninguno debe leer el diario del otro. Sería una violación a los derechos individuales. Además uno carga con la responsabilidad de lo que lee. ¿Te sientes capaz de aceptar la responsabilidad de la psique de otra persona?
- Cuando estés escribiendo el sueño, ten en cuenta que es muy importante para los objetivos del Taller de Trabajo con Sueños, aunque a ti te parezca muy confuso o muy trivial. Derrota así cualquier actitud negativa.
- Trata de utilizar siempre el sueño de algún modo, para que merezca la pena recordarlos.
- Permítete fallar. La ansiedad impide el logro.
lunes, 2 de noviembre de 2009
domingo, 1 de noviembre de 2009
El rol de las mascotas en la familia
Los perros en nuestra Sociedad
Los perros sin lugar a dudas han sido nuestros compañeros de por vida, casi desde nuestros orígenes, y es que ambas especies nos hemos visto beneficiadas al estar juntas.
Todo comenzó hace miles de años atrás cuando, por hambre, los hombres nos dimos cuenta que el perro podía sentir a la distancia la presencia de la presa (oído y olfato), lo que facilitaba la caza, haciéndola más certera y fácil. El perro por su parte, tenía quién podía matar a su presa, y por lo tanto tenía comida asegurada. Fue así como nos convertimos en una dupla inseparable.
Poco a poco el hombre fue desarrollándose en nuevas áreas, y los perros se adaptaron y nos facilitaron la vida en todo, ya no sólo en la caza, sino en el guiar a nuestras ovejas y ganado, al salir de pesca, o al proteger nuestros hogares. Luego, los sentimientos se fueron apoderando del hombre evolucionado, y nos dimos cuenta que ese perro, que nos acompañaba a todos lados para trabajar y protegernos, era un ser dispuesto a entregarnos algo mucho más importante… amistad a toda prueba.
Los perros en nuestro hogar
El rol de los perros en nuestra sociedad ha dado un gran vuelco: antes la mayoría de las personas sólo adquirían un perro para que hiciese una función determinada: guiar y proteger ovejas, cobrar las presas cuando se salía a cazar, o bien proteger el hogar. Si los perros de ese entonces hacían bien su trabajo, recibían su comida y un lugar donde dormir, sino, se reemplazaban por otros perros.
Con el paso de los años, cada vez fueron más personas las que aprendieron a valorar a estos compañeros, hoy la mayoría de las personas hemos sido cautivadas por ese infinito afecto, y fidelidad, que por cierto, no es algo reciente, y ejemplos en la historia hay de sobra: Alejandro Magno, en el 300 AC tuvo un perro llamado “Peritas”, quién lo acompañó durante toda la vida y durante toda su campaña, juntos conquistaron toda Asia, Egipto, Macedonia y Grecia, nunca lo abandonó, lo cuidó y lo protegió hasta que “Peritas” dio su vida por defender la vida de su amo en una emboscada.
Se dice, que a medida que una sociedad avanza se hace más notorio el amor y respeto por los animales, es lo que pasa en la mayoría de los países Europeos y desarrollados donde las leyes de protección animal, son tan o más importantes que las que regulan a los humanos. En nuestra sociedad, como todos ya sabemos, la cosa no está tan avanzada, y se presentan dos tipos de problemas:
1- No respetar la vida: Hay personas que adquieren perros por moda o como un juguete que se puede desechar cuando “estorbe o crezca”, no invierten tiempo en educación ni cuidados básicos para que el perro aprenda las reglas que exigen el vivir en paz con el mundo que le rodea. Dejan que sus perros salgan a las calles sin ningún tipo de restricción, lo que contribuye a la población de perros vagos, o a accidentes de automóviles. Eso sin hablar que los perros no reciben el cariño necesario, que la mayor parte del día viven encerrados…y por lo tanto sufren. Todo ello, es una pequeña muestra que habla de nuestras deficiencias como sociedad en crecimiento, y los perros son una muestra evidente de ese problema.
2- Confundir el rol de cada especie: Por otro lado, existen personas que quieren a sus perros, los cuidan y entregan demasiadas atenciones, olvidando que son perros y que por mucho que los quieran jamás serán humanos. Poco a poco esta conducta lejos de respetar, degrada la vida de la especie porque hay quienes los castigan si no adquieren determinados comportamientos “humanos” o les otorgan cuidados propios de las personas, atentando contra la vida, principalmente cuando nos referimos a la alimentación, o por ignorar su lenguaje, lo que provoca mordidas y accidente lamentables.
La etología nace, probablemente, porque nos estamos dando cuenta que muchos problemas o trastornos conductuales del perro surgen, precisamente, por ese afán de humanizar al perro, por no respetar sus propios códigos que son distintos a los de los humanos, por ejemplo: muchos amos tienden a intervenir peleas de perros, y sin embargo cuando lo hacen, salen mordidos y para más remate el perro perdedor, el más débil saldrá gravemente mordido y herido.
El punto de equilibrio radica en el respeto a la vida y a cada ser que la conforma por ser lo que es. Un perro es un perro y debemos aprender a respetarlo, a respetar su espacio y a conocerlo, respetar sus conductas y lenguaje si queremos convivir en paz. Se debe tener claro que aunque vistamos a nuestros perros, les demos comida para humanos y le hablemos con palabras que entiende, es un perro y seguirá siéndolo…y quién sabe, por muy inteligente que sea, a lo mejor no quiere convertirse en humano.
Los hombres tratamos de subestimar la capacidad que tienen los perros de querer, de su capacidad de ser fieles y de cultivar valores, pero la verdad es que son capaces de eso y mucho más. Las sociedades a lo largo de la historia, se han dado cuenta de eso, y por eso les han abierto las puertas, convirtiéndolos en dignos merecedores de formar parte de nuestro núcleo familiar.
Las mascotas y sus cuidados
Para los niños, poseer una mascota tiene muchos beneficios psicológicos y sociales. Les permite experimentar el cuidar de "alguien" que de no ser atendido según sus necesidades, no podría subsistir.
En los niños mayores, ayuda a desarrollar el sentido de responsabilidad y respeto por otro ser. Además, les permite compartir vivencias agradables porque, en muchos casos, las mascotas son sus primeros amigos y aliados.
Pero, sin embargo, es importante que las mascotas, previo a ingresar a nuestro hogar, hagan una visita al veterinario que los controlará periódicamente evitando el contagio de algunas enfermedades que se transmiten de animales a seres humanos, las llamadas zoonosis.
Estas enfermedades pueden ser adquiridas a través de insectos vectores, de alimentos y por contacto directo e indirecto de animales.
Hay situaciones donde es riesgoso tener animales, tal es el caso de niños con inmunodeficiencias (defensas realmente bajas) que están más propensos a todo tipo de enfermedades. También se desaconseja tener reptiles (víboras y afines) en casas dónde hay niños menores de 5 años por riesgo a la salmonelosis (bacteria).
Las zoonosis están causadas por virus, bacterias, parásitos y hongos; algunas son excepcionales como la peste o la rabia y otras son más frecuentes como la enfermedad por arañazo de gato.
La vía de transmisión es generalmente por contacto directo o por la vía fecal-oral; es decir, a través de tocar los alimentos contaminados o a través del contacto con las heces (caca) en las plazas y luego llevarse la mano a la boca. La curiosidad de los niños los expone a un mayor riesgo de contagio en comparación con los adolescentes y adultos.
Gatos
Cada vez son más los hogares que adoptan a esta mascota, gracias a dos cualidades que la caracterizan: independiente y limpia. Sin embargo, hay algunas cosas que se deben tener en cuenta:
Los gatos suelen ser reservorio de un parásito, el Toxoplasma Gondii. Este parásito no trae aparejado ninguna complicación, salvo si en la casa hay una mujer embarazada que puede adquirir esta enfermedad, la Toxoplasmosis y eventualmente transmitirla al feto.
Los gatos diseminan el parásito (toxoplasma gondii) en su materia fecal, así contaminan el suelo que le sirve de reservorio de infección por períodos muy prolongados.
Las personas pueden adquirir el parásito a través del contacto directo con la tierra o plantas, o al ingerir algún alimento contaminado (carne insuficientemente cocida, ya que la vaca puede ingerir pasto contaminado).
Para prevenir esta enfermedad se deben utilizar guantes si trabajamos en el jardín con plantas o limpiamos cajas de desechos de gatos. Las embarazadas deben evitar comer carne inadecuadamente cocida.
Otra enfermedad relativamente frecuente es la Enfermedad por arañazo de gato.
Es causada por la Bartonella Henselae. Generalmente la transmiten los gatos bebés ya que son ellos los más frecuentemente infectados. Siempre surge el antecedente de que el niño estuvo en contacto con cachorros de gato, los alzó, es decir, de haber tenido un contacto estrecho u ocasionalmente el gatito los rasguñó o los mordió, o chupó una herida abierta.
La enfermedad puede aparecer en los niños con fiebre prolongada sin otra causa, acompañada de dolor de cabeza y malestar general. También pueden aparecer ganglios en determinada zona del cuerpo.
Esta enfermedad tiene muy buena evolución y se autolimita por lo que no es necesario restringir el contacto con los gatos. Sólo hay que controlar que el animal no tenga pulgas y no favorecer el contacto de cachorros de gatos callejeros que por falta de cuidado son los más propensos a adquirir esta enfermedad.
Perros
Nuestro mejor y más fiel amigo, si no lo controlamos periódicamente con nuestro veterinario, también nos puede causar algunos dolores de cabeza.
Los perros, sobre todo los cachorros, tienen posibilidades de tener parásitos tales como la giardias, la tenia canina, la toxocara canis. Estos parásitos se transmiten a través de la vía fecal - oral, es decir, los niños pueden ocasionalmente tocar materia fecal o la cola de los perros y luego llevarse las manos a la boca, de esta manera los parásitos de los perros entran en el organismo de los niños y producen desde pocos o ningún síntoma hasta diarreas, irritación perianal, prurito o dolor abdominal.
Los niños pequeños son lo de mayor riesgo ya que suelen llevarse todo a la boca. Para prevenir esta situación es mejor llevar a los perros, especialmente a los cachorros, a desparasitar y acostumbrar a los niños a que deben lavarse las manos antes de ingerir alimentos o al volver de las plazas. El adulto debe higienizar las manos de los niños pequeños periódicamente.
Otra enfermedad que pueden transmitir los perros es la sarna. Esto puede darse por contacto directo con un perro enfermo en la piel, por lo tanto ante cualquier lesión que tengan nuestras mascotas debemos concurrir al veterinario.
Perros y sociedad
El perro constituye gran apoyo en las diferentes facetas de la vida del hombre. Estamos habituados a verlo paseando por las ciudades en compañía de las familias o propietarios, en el campo guardando una finca, ayudando en el pastoreo con el ganado y también acompañando a invidentes en núcleos urbanos.
Además, el perro, por sus aptitudes, cumple otras funciones igual de importantes en nuestra sociedad. Puede salvar vidas humanas y evitar catástrofes colaborando con los diferentes cuerpos de seguridad: policía, bomberos, protección civil, etc.
Hay perros policía, de avalancha, de salvamento de montaña o en el agua, rastreadores en desastres naturales, entrenados en la búsqueda de estupefacientes y, ahora, gracias a asociaciones particulares y organizaciones, hay perros que ayudan en terapias especiales. Incluso hay asociaciones, como la organización _Regálame una Sonrisa_, que practica programas de actividades asistidas por animales en institutos de salud y centros educativos.
Psicólogos, psiquiatras y estudiosos del comportamiento humano, tras numerosos estudios realizados en el campo de las terapias con animales, han llegado a la conclusión de que la relación del hombre con los animales de compañía tiene efectos muy positivos y beneficiosos. En algunos casos, ha sido imprescindible la presencia de estos animales para obtener algún resultado positivo. Tan sólo personas muy cualificadas y estrechamente relacionadas con los animales hacen posible estos programas y las investigaciones en este campo. Los animales se utilizan en terapias para individuos autistas, paralíticos cerebrales, enfermos terminales, personas con enfermedades mentales, en trastornos del comportamiento, en personas deprimidas o en víctimas de la violencia. En países pioneros en este campo se han desarrollado programas de animales de soporte para personas sordas, epilépticas, inválidas y, por supuesto, invidentes.
Fuentes:
http://www.planetamama.com.ar
http://www.mascotas.com.uy
http://mascotas.consumer.es
Los perros sin lugar a dudas han sido nuestros compañeros de por vida, casi desde nuestros orígenes, y es que ambas especies nos hemos visto beneficiadas al estar juntas.
Todo comenzó hace miles de años atrás cuando, por hambre, los hombres nos dimos cuenta que el perro podía sentir a la distancia la presencia de la presa (oído y olfato), lo que facilitaba la caza, haciéndola más certera y fácil. El perro por su parte, tenía quién podía matar a su presa, y por lo tanto tenía comida asegurada. Fue así como nos convertimos en una dupla inseparable.
Poco a poco el hombre fue desarrollándose en nuevas áreas, y los perros se adaptaron y nos facilitaron la vida en todo, ya no sólo en la caza, sino en el guiar a nuestras ovejas y ganado, al salir de pesca, o al proteger nuestros hogares. Luego, los sentimientos se fueron apoderando del hombre evolucionado, y nos dimos cuenta que ese perro, que nos acompañaba a todos lados para trabajar y protegernos, era un ser dispuesto a entregarnos algo mucho más importante… amistad a toda prueba.
Los perros en nuestro hogar
El rol de los perros en nuestra sociedad ha dado un gran vuelco: antes la mayoría de las personas sólo adquirían un perro para que hiciese una función determinada: guiar y proteger ovejas, cobrar las presas cuando se salía a cazar, o bien proteger el hogar. Si los perros de ese entonces hacían bien su trabajo, recibían su comida y un lugar donde dormir, sino, se reemplazaban por otros perros.
Con el paso de los años, cada vez fueron más personas las que aprendieron a valorar a estos compañeros, hoy la mayoría de las personas hemos sido cautivadas por ese infinito afecto, y fidelidad, que por cierto, no es algo reciente, y ejemplos en la historia hay de sobra: Alejandro Magno, en el 300 AC tuvo un perro llamado “Peritas”, quién lo acompañó durante toda la vida y durante toda su campaña, juntos conquistaron toda Asia, Egipto, Macedonia y Grecia, nunca lo abandonó, lo cuidó y lo protegió hasta que “Peritas” dio su vida por defender la vida de su amo en una emboscada.
Se dice, que a medida que una sociedad avanza se hace más notorio el amor y respeto por los animales, es lo que pasa en la mayoría de los países Europeos y desarrollados donde las leyes de protección animal, son tan o más importantes que las que regulan a los humanos. En nuestra sociedad, como todos ya sabemos, la cosa no está tan avanzada, y se presentan dos tipos de problemas:
1- No respetar la vida: Hay personas que adquieren perros por moda o como un juguete que se puede desechar cuando “estorbe o crezca”, no invierten tiempo en educación ni cuidados básicos para que el perro aprenda las reglas que exigen el vivir en paz con el mundo que le rodea. Dejan que sus perros salgan a las calles sin ningún tipo de restricción, lo que contribuye a la población de perros vagos, o a accidentes de automóviles. Eso sin hablar que los perros no reciben el cariño necesario, que la mayor parte del día viven encerrados…y por lo tanto sufren. Todo ello, es una pequeña muestra que habla de nuestras deficiencias como sociedad en crecimiento, y los perros son una muestra evidente de ese problema.
2- Confundir el rol de cada especie: Por otro lado, existen personas que quieren a sus perros, los cuidan y entregan demasiadas atenciones, olvidando que son perros y que por mucho que los quieran jamás serán humanos. Poco a poco esta conducta lejos de respetar, degrada la vida de la especie porque hay quienes los castigan si no adquieren determinados comportamientos “humanos” o les otorgan cuidados propios de las personas, atentando contra la vida, principalmente cuando nos referimos a la alimentación, o por ignorar su lenguaje, lo que provoca mordidas y accidente lamentables.
La etología nace, probablemente, porque nos estamos dando cuenta que muchos problemas o trastornos conductuales del perro surgen, precisamente, por ese afán de humanizar al perro, por no respetar sus propios códigos que son distintos a los de los humanos, por ejemplo: muchos amos tienden a intervenir peleas de perros, y sin embargo cuando lo hacen, salen mordidos y para más remate el perro perdedor, el más débil saldrá gravemente mordido y herido.
El punto de equilibrio radica en el respeto a la vida y a cada ser que la conforma por ser lo que es. Un perro es un perro y debemos aprender a respetarlo, a respetar su espacio y a conocerlo, respetar sus conductas y lenguaje si queremos convivir en paz. Se debe tener claro que aunque vistamos a nuestros perros, les demos comida para humanos y le hablemos con palabras que entiende, es un perro y seguirá siéndolo…y quién sabe, por muy inteligente que sea, a lo mejor no quiere convertirse en humano.
Los hombres tratamos de subestimar la capacidad que tienen los perros de querer, de su capacidad de ser fieles y de cultivar valores, pero la verdad es que son capaces de eso y mucho más. Las sociedades a lo largo de la historia, se han dado cuenta de eso, y por eso les han abierto las puertas, convirtiéndolos en dignos merecedores de formar parte de nuestro núcleo familiar.
Las mascotas y sus cuidados
Para los niños, poseer una mascota tiene muchos beneficios psicológicos y sociales. Les permite experimentar el cuidar de "alguien" que de no ser atendido según sus necesidades, no podría subsistir.
En los niños mayores, ayuda a desarrollar el sentido de responsabilidad y respeto por otro ser. Además, les permite compartir vivencias agradables porque, en muchos casos, las mascotas son sus primeros amigos y aliados.
Pero, sin embargo, es importante que las mascotas, previo a ingresar a nuestro hogar, hagan una visita al veterinario que los controlará periódicamente evitando el contagio de algunas enfermedades que se transmiten de animales a seres humanos, las llamadas zoonosis.
Estas enfermedades pueden ser adquiridas a través de insectos vectores, de alimentos y por contacto directo e indirecto de animales.
Hay situaciones donde es riesgoso tener animales, tal es el caso de niños con inmunodeficiencias (defensas realmente bajas) que están más propensos a todo tipo de enfermedades. También se desaconseja tener reptiles (víboras y afines) en casas dónde hay niños menores de 5 años por riesgo a la salmonelosis (bacteria).
Las zoonosis están causadas por virus, bacterias, parásitos y hongos; algunas son excepcionales como la peste o la rabia y otras son más frecuentes como la enfermedad por arañazo de gato.
La vía de transmisión es generalmente por contacto directo o por la vía fecal-oral; es decir, a través de tocar los alimentos contaminados o a través del contacto con las heces (caca) en las plazas y luego llevarse la mano a la boca. La curiosidad de los niños los expone a un mayor riesgo de contagio en comparación con los adolescentes y adultos.
Gatos
Cada vez son más los hogares que adoptan a esta mascota, gracias a dos cualidades que la caracterizan: independiente y limpia. Sin embargo, hay algunas cosas que se deben tener en cuenta:
Los gatos suelen ser reservorio de un parásito, el Toxoplasma Gondii. Este parásito no trae aparejado ninguna complicación, salvo si en la casa hay una mujer embarazada que puede adquirir esta enfermedad, la Toxoplasmosis y eventualmente transmitirla al feto.
Los gatos diseminan el parásito (toxoplasma gondii) en su materia fecal, así contaminan el suelo que le sirve de reservorio de infección por períodos muy prolongados.
Las personas pueden adquirir el parásito a través del contacto directo con la tierra o plantas, o al ingerir algún alimento contaminado (carne insuficientemente cocida, ya que la vaca puede ingerir pasto contaminado).
Para prevenir esta enfermedad se deben utilizar guantes si trabajamos en el jardín con plantas o limpiamos cajas de desechos de gatos. Las embarazadas deben evitar comer carne inadecuadamente cocida.
Otra enfermedad relativamente frecuente es la Enfermedad por arañazo de gato.
Es causada por la Bartonella Henselae. Generalmente la transmiten los gatos bebés ya que son ellos los más frecuentemente infectados. Siempre surge el antecedente de que el niño estuvo en contacto con cachorros de gato, los alzó, es decir, de haber tenido un contacto estrecho u ocasionalmente el gatito los rasguñó o los mordió, o chupó una herida abierta.
La enfermedad puede aparecer en los niños con fiebre prolongada sin otra causa, acompañada de dolor de cabeza y malestar general. También pueden aparecer ganglios en determinada zona del cuerpo.
Esta enfermedad tiene muy buena evolución y se autolimita por lo que no es necesario restringir el contacto con los gatos. Sólo hay que controlar que el animal no tenga pulgas y no favorecer el contacto de cachorros de gatos callejeros que por falta de cuidado son los más propensos a adquirir esta enfermedad.
Perros
Nuestro mejor y más fiel amigo, si no lo controlamos periódicamente con nuestro veterinario, también nos puede causar algunos dolores de cabeza.
Los perros, sobre todo los cachorros, tienen posibilidades de tener parásitos tales como la giardias, la tenia canina, la toxocara canis. Estos parásitos se transmiten a través de la vía fecal - oral, es decir, los niños pueden ocasionalmente tocar materia fecal o la cola de los perros y luego llevarse las manos a la boca, de esta manera los parásitos de los perros entran en el organismo de los niños y producen desde pocos o ningún síntoma hasta diarreas, irritación perianal, prurito o dolor abdominal.
Los niños pequeños son lo de mayor riesgo ya que suelen llevarse todo a la boca. Para prevenir esta situación es mejor llevar a los perros, especialmente a los cachorros, a desparasitar y acostumbrar a los niños a que deben lavarse las manos antes de ingerir alimentos o al volver de las plazas. El adulto debe higienizar las manos de los niños pequeños periódicamente.
Otra enfermedad que pueden transmitir los perros es la sarna. Esto puede darse por contacto directo con un perro enfermo en la piel, por lo tanto ante cualquier lesión que tengan nuestras mascotas debemos concurrir al veterinario.
Perros y sociedad
El perro constituye gran apoyo en las diferentes facetas de la vida del hombre. Estamos habituados a verlo paseando por las ciudades en compañía de las familias o propietarios, en el campo guardando una finca, ayudando en el pastoreo con el ganado y también acompañando a invidentes en núcleos urbanos.
Además, el perro, por sus aptitudes, cumple otras funciones igual de importantes en nuestra sociedad. Puede salvar vidas humanas y evitar catástrofes colaborando con los diferentes cuerpos de seguridad: policía, bomberos, protección civil, etc.
Hay perros policía, de avalancha, de salvamento de montaña o en el agua, rastreadores en desastres naturales, entrenados en la búsqueda de estupefacientes y, ahora, gracias a asociaciones particulares y organizaciones, hay perros que ayudan en terapias especiales. Incluso hay asociaciones, como la organización _Regálame una Sonrisa_, que practica programas de actividades asistidas por animales en institutos de salud y centros educativos.
Psicólogos, psiquiatras y estudiosos del comportamiento humano, tras numerosos estudios realizados en el campo de las terapias con animales, han llegado a la conclusión de que la relación del hombre con los animales de compañía tiene efectos muy positivos y beneficiosos. En algunos casos, ha sido imprescindible la presencia de estos animales para obtener algún resultado positivo. Tan sólo personas muy cualificadas y estrechamente relacionadas con los animales hacen posible estos programas y las investigaciones en este campo. Los animales se utilizan en terapias para individuos autistas, paralíticos cerebrales, enfermos terminales, personas con enfermedades mentales, en trastornos del comportamiento, en personas deprimidas o en víctimas de la violencia. En países pioneros en este campo se han desarrollado programas de animales de soporte para personas sordas, epilépticas, inválidas y, por supuesto, invidentes.
Fuentes:
http://www.planetamama.com.ar
http://www.mascotas.com.uy
http://mascotas.consumer.es
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